Ciencia · Principal · agosto 31, 2026

¿Una “medusa” en Marte? La extraña figura que apareció en una foto del Curiosity y desató teorías en redes

Hay fotografías que necesitan años para encontrar su momento de fama. Eso ocurrió con una peculiar imagen tomada por el róver Curiosity de la NASA en Marte: fue captada el 20 de agosto de…

El dato claveHay fotografías que necesitan años para encontrar su momento de fama. Eso ocurrió con una peculiar imagen tomada por el róver Curiosity de la NASA en…

Hay fotografías que necesitan años para encontrar su momento de fama. Eso ocurrió con una peculiar imagen tomada por el róver Curiosity de la NASA en Marte: fue captada el 20 de agosto de 2023, pasó prácticamente inadvertida durante años y finalmente comenzó a circular en redes sociales en agosto de 2026.

La fotografía muestra el paisaje del cráter Gale, donde el vehículo robótico lleva más de una década estudiando la superficie marciana. A primera vista parece una escena habitual del planeta rojo, con rocas, polvo y colinas en el horizonte. Sin embargo, al observar uno de los extremos de la imagen aparece una figura oscura que parece flotar sobre una elevación.

Su silueta tiene una especie de forma redondeada en la parte superior y varias prolongaciones que descienden hacia abajo. El resultado es tan peculiar que rápidamente surgieron comparaciones con una criatura, una máquina o incluso una posible estructura artificial.

La imaginación hizo el resto.

La “medusa” que parece estar suspendida sobre Marte

La extraña forma ha sido comparada con uno de los trípodes invasores de ‘La guerra de los mundos’, la clásica novela de H. G. Wells, e incluso con algunos de los vehículos o criaturas mecánicas que forman parte del universo de Star Wars.

La semejanza es suficiente para provocar una segunda mirada. ¿Qué es esa cosa que parece estar sobre la superficie marciana?

Precisamente este tipo de imágenes suele alimentar las teorías sobre posibles rastros de vida extraterrestre o estructuras desconocidas en Marte. Sin embargo, antes de pensar en una criatura marciana escondida en el cráter Gale, hay un detalle mucho más importante que conviene revisar: la figura no aparece en las fotografías tomadas inmediatamente antes ni en las realizadas después.

Y esa pista cambia por completo la historia.

Las fotografías anteriores no muestran la misteriosa figura

La comparación entre imágenes consecutivas es una de las herramientas más útiles para determinar si una anomalía corresponde realmente a un objeto físico.

En este caso, según la revisión citada por ScienceAlert, existen fotografías del mismo lugar tomadas apenas 13 y 25 segundos antes de la imagen que se volvió viral. En ambas, el horizonte aparece sin la misteriosa silueta.

La evidencia tampoco termina ahí.

EarthSky señaló que la cámara volvió a fotografiar la zona aproximadamente 78 minutos después, y la figura tampoco estaba presente en esa imagen.

Si se tratara de una estructura rocosa fija, una montaña, una formación geológica o cualquier otro elemento permanente del paisaje, sería lógico esperar que apareciera también en las fotografías contiguas.

Que la silueta esté presente en una sola imagen constituye, por tanto, una pista importante de que el fenómeno podría estar relacionado con la propia captura de la fotografía y no con algo que realmente se encontraba sobre el terreno.

¿Pudo ser un rayo cósmico?

Una de las explicaciones que ha cobrado mayor fuerza es que se trate de un artefacto producido por un rayo cósmico que impactó en el sensor de la cámara.

Los rayos cósmicos son partículas de alta energía procedentes del espacio que pueden atravesar los instrumentos electrónicos y producir pequeñas alteraciones en los sensores de las cámaras digitales.

Marte es particularmente interesante en este contexto porque no cuenta con un campo magnético global como el de la Tierra y su atmósfera es muchísimo más tenue. Según los datos citados por ScienceAlert, la masa de la atmósfera marciana equivale aproximadamente al 0,5 % de la terrestre.

Eso significa que los instrumentos que trabajan sobre la superficie marciana están expuestos a un entorno de radiación considerablemente diferente al que experimentan las cámaras en nuestro planeta.

Cuando una partícula energética atraviesa un sensor, puede dejar una marca que posteriormente aparece en la fotografía como un punto, una línea o algún patrón extraño.

Y la imagen de Curiosity tiene precisamente un detalle que resulta llamativo.

Una fila de píxeles negros ofrece otra pista

El astrofísico Joseph Farah, citado por PetaPixel, examinó la fotografía ampliada y señaló la presencia de una fila de píxeles negros perfectamente alineados y sin suavizado.

Ese tipo de patrón puede ser compatible con el impacto de una partícula energética sobre el sensor de la cámara.

La diferencia es importante. Un objeto real situado frente a la cámara debería presentar características visuales relacionadas con la iluminación, la perspectiva, los bordes y el resto del paisaje. Una alteración del sensor, en cambio, puede producir una forma que no responde a las mismas reglas de un objeto tridimensional.

Por eso, aunque la silueta resulte visualmente parecida a una criatura o una máquina, su comportamiento entre fotografías apunta hacia una explicación mucho menos espectacular: podría ser simplemente una anomalía digital.

Curiosity ya ha registrado fenómenos parecidos

Los artefactos producidos por partículas energéticas tampoco serían algo completamente nuevo para las cámaras de los vehículos que exploran Marte.

Ya en 2014, un ingeniero especializado en imágenes del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA explicaba que las fotografías enviadas por Curiosity podían presentar puntos brillantes con cierta frecuencia. Estos fenómenos podían aparecer como pequeños destellos o trazos y no necesariamente correspondían a algo situado en la superficie del planeta.

Dependiendo de la trayectoria de la partícula y de la manera en que interactúe con el sensor, el resultado puede variar.

En este caso, el hecho de que la misteriosa figura aparezca solamente en una toma y desaparezca en las imágenes inmediatamente posteriores hace que un artefacto relacionado con el sensor sea una posibilidad especialmente razonable.

¿Y si fuera un remolino de polvo?

Existe otra posibilidad: que la cámara haya registrado un fenómeno atmosférico pasajero, como un pequeño remolino de polvo marciano.

Los llamados dust devils son frecuentes en Marte y pueden levantar partículas de polvo sobre la superficie. Algunos son suficientemente grandes para dejar rastros visibles en el terreno o producir columnas de material suspendido.

Sin embargo, con las imágenes disponibles no es posible confirmar que eso sea lo que aparece en esta fotografía. Para sostener esa hipótesis sería necesario contar con información adicional sobre las condiciones atmosféricas y, preferentemente, con observaciones realizadas por otros instrumentos o cámaras en el mismo momento.

También existen explicaciones relacionadas con el procesamiento digital de la información: un error electrónico, una alteración durante la compresión de los datos o algún problema ocurrido mientras la imagen era preparada y transmitida desde Marte hasta la Tierra podría modificar determinados píxeles.

Marte vuelve a demostrar por qué engaña tanto a nuestros ojos

La fotografía es un ejemplo perfecto de un fenómeno conocido como pareidolia, la tendencia del cerebro humano a reconocer formas familiares en patrones ambiguos.

En Marte ya se han popularizado imágenes de supuestas caras, pirámides, animales y otras estructuras que, al ser observadas con mayor contexto, terminan teniendo explicaciones naturales.

El problema es que nuestros ojos buscan constantemente patrones conocidos. Una sombra puede convertirse en una figura; una roca puede parecer un rostro y una anomalía digital puede adquirir la apariencia de una criatura flotante.

En el caso de la llamada “medusa” marciana, las imágenes tomadas antes y después son probablemente más importantes que la fotografía viral en sí misma. Al colocarla dentro de una secuencia, la explicación extraterrestre pierde fuerza y las hipótesis relacionadas con el sensor, el procesamiento de datos o algún fenómeno transitorio cobran mayor sentido.

Por ahora, no existe evidencia de que Curiosity haya fotografiado una criatura, una nave o una estructura artificial en Marte. Lo que existe es una imagen llamativa, una anomalía que merece ser analizada y un recordatorio de que el planeta rojo todavía puede sorprendernos incluso cuando la explicación está mucho más cerca de la tecnología que de los extraterrestres.

Y quizá esa sea parte del encanto de explorar Marte: a veces, una fotografía borrosa basta para despertar nuestra imaginación, pero son las imágenes siguientes las que ayudan a separar lo extraordinario de una ilusión creada por la cámara.